Pinchazos que evitan amputaciones (Senegal)
La aguja entra como una picadura de cualquiera de los mosquitos que revolotean a su alrededor. Sin aullido aparente. Sin muesca en la cara. Sin derroche de vida, en suma. Su expresión se esfumó cuando su cuerpo dejó de regular el azúcar que ingería. El tiempo transcurrido es, de hecho, el culpable de que el…
